Wednesday, 15 September 2010

¿Por qué mientras más lujoso es algo, más enojada está la modelo?

No me considero experta en fotografía de moda, pero algo que a puro ojo y sentido común se puede notar, es que por lo general, mientras más lujoso es el producto que figura en un anuncio, la gente que sale en la foto pareciera estar de peor humor. Tal vez sea porque saben que no les van a dejar quedarse con esa ropa, o tal vez porque caras inaccecibles sirven mejor para cosas con precios inaccesibles. La verdad es que comparando diversos objetos de precios bajos e intermedios, junto a sus contrapartes premium, se nota que algo cambia en la cara de la gente de los anuncios.



Maquillajes:

Veamos primero tres publicidades de cosméticos de precios intermedios o económicos, de los qe se consiguen en una farmacia grande o en la sección de arreglo personal de un supermercado fino.




Ahora veamos tres ejemplos de marcas lujosas.









Ropa:

Veamos tres imágenes de marcas que no sean demasiado costosas. Tengo que admitir que encontré varias excepiones de anuncios de marcas intermedias con gente con cara de tranca, pero igual se me hizo sencillo encontrar modelos felices.





Y ahora, tres anuncios un poco más fino$$$.







Accesorios y/o zapatos:
Bueno, creo que ya saben cual es el orden…







Y después…






Otra cosa que me pregunto es a quien se le ocurrió que era “fashion” la idea de un montón de gente tirada en el piso o toda amontonada y mirando al vacío (a veces hasta raya en lo creepy más bien).





Pero volviendo al tema, voy a dejarlos con imágenes de diferentes productos, del lado izquierdo habrá una versión económica o normal, y del derecho, una lujosa. No sólo se diferencia la expresión de la gente, sino comparen, en general el feeling de cada anuncio…

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Así que, si lo que quieren es hacer un anuncio para un producto normalito, consigan una modelo y pídanle que pose y sonría, tomen la foto, un toque de Photoshop y listo.

Pero si buscan anunciar un producto más fino, intenten conseguir un montón de modelos, pídanles que se acuesten como piezas de tetris mal colocadas y justo antes de tomar la foto, díganles que no les van a pagar (para que pongan la cara de indignación y enojo con la que nos hemos familiarizado en este post), tomen la foto, añadan Photoshop indiscriminadamente (así como si estuviesen editando la foto de Angelina Jolie para el poster de Agente Salt) y listo.

No sé por qué es esto, pero si quieren más información, vean America´s Next Top Model: la foto favorita casi siempre es la de la chama que tiene la cara con más rabia contenida. Tal vez porque es más divertido mantener en el show a las histéricas, aunque eso es madera de otro post.

Thursday, 2 September 2010

Nicolas Cage: ¿Qué te pasa por la cabeza cuando eliges un papel?

Últimamente tengo la sensación de que cada vez que voy al cine, que es frecuentemente, veo al menos un trailer de una película en la que actúa Nicolas Cage y me pareciera que cada una es más rara que la anterior. Aún no he visto El Aprendiz de Brujo, pero Kick Ass definitivamente refuerza mi teoría, y lo más raro es que tiene una apariencia tan de tipo común que estoy segura que si se topa conmigo en una panadería pienso que es un señor cualquiera, cachito y jugo en mano.
Si se tratara de Johny Depp, famoso por trabajar con Tim Burton, no me sorprendería, pero en el caso de Nicolás Jaula, siento que tal vez pudo ocurrir algo como lo siguiente...

[Año 2000. Nicolas Cage, en su habitación, pensando mientras bebe refresco con un pitillo de los que se tuercen en angulito] "Últimamente he hecho muchas películas buenas, exitosas... soy tan famoso. Creo que es hora de que me divierta más. Sí, a partir de hoy, sólo voy a aceptar papeles raros, o al menos en películas raras".

Poco después, en 2002, protagonizó Adaptation, donde hacía de guionista frustrado que debía hacer una adaptación de un libro sobre orquídeas. En la misma película, también actúa como su hermano gemelo, que quiere ser guionista pero con un estilo distinto y comercial. La película no tiene ni pies ni cabeza y es de esas en las que en vez de trama, a un montón de gente le pasan "cosas".

Ojo, no voy a hablar de todas las películas de N.C. por dos razones: primero, son más de sesenta, y segundo, no las he visto todas. De hecho, no me considero fan de él (ni me disgusta tampoco), no vayan a pensar que tengo un gran afiche de Nicolas en la pared de mi cuarto y mucho menos que lo miro antes de
dormir ni que le deseo las buenas noches... nada que ver.

Así que sigamos con National Treasure, de 2004, en la cual interpreta a Benjamin Franklin Gates. Acá, con la intención de limpiar el nombre de su familia y de paso, encontrar un tesoro cosa que nunca cae mal; Ben sale a la ventura siguiendo pistas secretas por muchos sitios históricos de Estados Unidos... Le doy un 12 de 20 en rareza.
Y si un coleccionista-aventurero-investigador-ladrón-admirador de tesoros no es algo
tan particular, al año siguiente, en El Señor de la Guerra, lo podemos ver como un traficante de armas que muy sonriente le deja a cualquiera lo que le pida. Lo admito, no es una película taaaaan rara como Charlie y la Fábrica de Chocolates, del mismo año, pero al menos yo, nunca había visto un personaje como ese.
Pero no se decepcionen, que en 2007 tuvo la oportunidad de salir en Gosth Rider, nada más y nadamenos que como el Gosth Rider, un motorizado salido del mundo Marvel que por la noche sale a llevarse almas. Se le reconoce por tener cabeza de calavera e ir en llamas. Creo que esta vez definitivamente no era the boy next door.
Sé que en ese mismo año hizo un cameo en una película de Quentin Tarantino y aunque no la vi, los resultados siempre son fritos y de paso, una secuela a National Treasure.
En 2009 protagonizó Knowing, película que no pensaba ver y me terminaron pasando dos veces seguidas en un autobús Puerto Ordaz-Caracas o viceversa (ya no recuerdo). En medio del sueño y la incomodidad, recuerdo que él e
ra el papá de un niño y en el colegio encontraron un papel con unos números misteriosos. Él se obsesiona con ellos y las cosas van de raras a una ensalada de frutas surrealista.
Para no ser tan serio, ese año también le dio voz a uno de los hamsters de Fuerza G (será que saca los guiones de una tómbola tipo Bingo, como para tener variedad) y al Dr. Tenma en Astroboy.
Y justo cuando pensaba que un Indiana Jones wanabee, un teórico conspirador (en su contexto bastante acertado), un hamster de acción o un motorizado condenado que corre quemándose eran papeles bastante... particulares... me topo con Kick Ass, en 2010, película que me encantó, pero que me imagino que más de uno pondrá el grito al ver a menores de edad en una onda tan violenta.
La cosa es que -no les voy a contar la película, don't worry- él es el amoroso papá de una niña con unas habilidades de combate que harían que Karate Kid pareciera una babosa pasada por sal. Claro que él también tiene lo suyo, y bajo un disfraz parecdo al de batman, sale a la calle a básicamente, hacer que el nombre del film tenga sentido.
Bueno, como ya les dije, espero ver pronto el Aprendiz de Brujo, en la cual tengo entendido que no va a hacer de Pedro Pérez, continuando así con una racha de películas en las que uno sale como cuadradito.

Por cierto, le pregunté a mi novio qué piensa de este actor y me explicó que "a pesar de lo que diga todo el mundo de él, a mi la gran, gran mayoria de sus peliculas me parecen muy buenas, porque yo veo peliculas buscando el entretenimiento". Como no le importa mucho la ejecucion, o que tengan un gran mensaje (ni siquiera que actúe demasiado bien), la verdad es que no le cuesta disfrutar de algunas de sus películas, que pueden parecerle too much a otras personas.

Y el otro día, le pregunté a mi papá que le parecía este actor, y así me fue...

Aerogaby: Papi, ¿qué te parece
n las películas de Nicolas Cage? Papá: Bueno... Son como si alguien dijera "Hagamos una película buenísima", y luego se sientan y otro dijera "Nah... dejémosla así".

Si algún día llego a tener la oportunidad de entrevistarlo, le preguntaría tres cosas:
Primero, ¿En qué se basa para elegir un personaje?
Segundo, ¿Con qué papel se ha sentido más identificado?
Tercero, ¿Se puede tomar una foto conmigo?

Sólo espero que siga haciendo sus películas medio raras, al fin y al cabo, si no hubiese alguien que las hiciera, todo sería más de lo mismo.

Tuesday, 17 August 2010

Estar enfiebrado no tiene nada que ver con tener fiebre

Después de varios días en los que me he convertido en la principal clienta de Aeroexpresos Ejecutivos (o al menos eso siento), y en los que reconozco haber dejado empolvar un poco el blog, me propongo volver a mi posteo, aunque creo que por ahora actualizaré semanalmente.

No quiero echarle la culpa a nadie de disminuir la frecuencia, pero buena parte de mi tiempo libre ahora lo recibe un pequeño Jack Russell Terrier llamado Tony al cual verán de vez en cuando por acá. Y admitiendo eso, es que conecto con el tema de estar -como decimos en Venezuela- "enfiebrado", algo que podría definir como sobreentusiasmarse con algo nuevo y, sin llegar a volverse uno loco, ponerse medio obsesivo: coleccionarlo, fotografiarlo, leer sobre eso por horas, y gastar el tiempo y el dinero en cualquier actividad que nos acerque a nuestro nuevo tema de interés.


Ahora, hay que señalar la diferencia entre "estar enfiebrado" y "ser fiebrudo"...



Se está enfiebrado si esa cosa que nos quita el sueño es una novedad, generalmente una moda masiva, que nos fascina pero que en el fondo se sabe que será pasajero, como coleccionar Tazos o ser fan de un boy band tipo los Jonas Brothers.

Se es fiebrudo cuando la intensidad no proviene de la publicidad ni de modas externas, sino del fondo del corazón; como esa gente que se mete en los Scouts, el que descubre los deportes extremos o en mi caso, se compra un perro.

La persona fiebruda puede durar toda una vida enfiebrada con una o varias cosas, mientras que el enfiebrado hoy muere por los Backstreet Boy, mañana por N*Sync y pasado mañana por Justin Bieber. Es como la diferencia entre un perro y un gato; el primero es leal, apegado y muy difícilmente deja lo suyo, y el segundo pierde el interés apenas dejan de sacudirle el juguetito en frente (ojo, cat-lovers, no me vengan a decir que los gatos son leales, lo son, yo sé, pero you get the idea).

Y pensando en las "fiebres", que vendrían a ser los objetos por los que más de uno hizo un buen berrinche, quisiera pensar en las razones que hacen que algo se convierta en una súper fiebre y por más que intento encontrar puntos en común entre cosas tan distintas como La Macarena, Pokemón, Tetris, Mario Bross, los cubos Rubik, los cómics de súper-héroes, Los Simpsons, los Tamagotchi, las comiquitas japonesas, las Spice Girls, Bob Esponja y muchas otras... la verdad es que sólo una se mantiene constante: colores chillones (el equivalente auditivo sería música pegajosa, y si ambas cosas van de la mano, mejor todavía).
Por ejemplo:





¿Por qué surgen estas manías?
Cuando algo es sencillo, accesible, bien ubicado en su época y tiene ese empujoncito que sólo da la suerte, a mucha gente empieza a gustarle y pronto un grupo pequeño de personas está totalmente enfiebrada.
Después, viene el inevitable montón de curiosos y copiones que se unen al combo y cuando la avalancha se est
á formando, la publicidad llega y termina de patearla fuera de la montaña. Así, escuchamos la misma canción al salir de un lugar, montarnos en un taxi y llegar a otro sitio y terminamos amándola o detestándola, y como detestar es chimbo, la mayoría se va por la primera opción.
Efecto Bandwagon: "también conocido como el efecto de arrastre, es la observación de que a menudo las personas hacen y creen ciertas cosas fundándose en el hecho de que muchas otras personas hacen y creen en esas mismas cosas (...). Las personas tienden a seguir a la multitud sin examinar los méritos de una cosa en particular" [fuente]. Así, todos van bailando la Macarena, luego el Aserejé y quién sabe qué vendrá luego. Es que, si crees que todo el mundo ve Lost, no te quieres quedar atrás, así no tenga ni pies ni cabeza.




Ahora, entre las cosas que se que son fiebres de largo plazo, esas que se quedan por años con quienes entraron pensando que era un inocente hobbie, la palabra clave es coleccionable. Si hay suficient
e de algo como para poder comprarlo por largo tiempo y reunirse con otros fans a intercambiarlo, más de uno caerá en la red, a pesar de que no sea la moda del momento. Las estampillas, las barajitas de béisbol y hasta las tarjetas telefónicas viejas que la gente guarda pueden llegar a ser muy importantes. Otra cosa es que siempre se busca conseguir la tarjeta "rara", la especial que salió en edición limitada y que puede vale lo que a los fans mejor les parezca.


Hay algunas ocasiones en las que ambas características se unen ¡sólo por tiempo limitado! y ponen a todo el mundo a recolectar las barajitas para llenar el albúm Panini, los Hielocos, los jugueticos de la cajita feliz (aunque me parece que esta última la veo cada vez menos), los ya mencionados Tazos, etc.

¿Por qué queremos "atraparlos a todos"?
Pensando en cual es la razón por la cual a algunas personas les encanta amontonar coleccionables, encontré varios motivos que pueden ir juntos como el hecho de que puede ser una buena inversión, es divertido y conoces gente con intereses comunes. Sin embargo, el que me parece más importante es la sensación de logro que algunas personas tienen cuando completan algo.
De hecho, creo que esa sensación es la que diferencia a quienes coleccionan y quienes no; si te basta con tener las ocho estampillas para un sándwich gratis en Subway para sentirte un humano feliz, probablemente tengas madera de coleccionista. Si por el contrario, te enseñan una barbie antigua que nunca ha sido sacada de su caja original y no te inspira ni un bostezo, mejor que te busques otro hobbie como tocar guitarra o hacer sushi.

Bueno, hoy quería escribir sobre las "fiebres" porque cada vez que buscaba una idea me decía a mí misma "no se me ocurre nada, estoy enfiebrada con los perros y no quiero escribir de eso para no ser tan intensa con el tema"... Aunque a veces, cuando tenemos una canción pegada en la cabeza, la única forma de volver a la normalidad es cantarla hasta que nos fastidie.

Bueno, espero retomar la práctica rapidito y seguir haciendo artículos acá, y aunque no he pensado nada concreto, me gustaría darle un pequeño make-over al blog (nada muy radical) y acepto sugerencias.



Monday, 26 July 2010

BRB = Be Right Back

Las siglas BRB son una abreviación informal de "Be Right Back", es decir, regreso ahorita. No ha sido por flojera que tengo algunos días sin publicar, sino porque he tenido mil cosas que hacer acá en el mundo real. En la siguiente lista incluyo algunas de las cosas que he hecho a modo de inventario:


  • Aprendí a hacer bombones.
  • Trabajé mucho.
  • Llevé a mi perro al veterinario.
  • Fui al cine.
  • Recibí visitas y visité gente.
  • Cociné y comí.
  • Le hice una limpieza general a mi casa.
  • Me hice un tatuaje (no, mentira).
La cosa es que no he tenido chance de postear y por ello me declaro de vacaciones por unos días, así sea sólo vacaciones blogueras.



Pero como dije al inicio, BRB!

Tuesday, 13 July 2010

Objetos deseados: Desde el "Unobtanium" hasta el "Anillo Único"

Muchas veces lo que mueve una historia son las siete esferas de dragón que debemos buscar, proteger o incluso destruir. Esos objetos especiales que por su magia o valor económico hacen que ambos bandos se enfrenten en una batalla épica, o que llevan a nuestro protagonista a escalar montañas y atravesar desiertos.
Esos objetos preciosos conocidos en algunos casos como McGuffins. Como dato curioso, ese término y ese tipo de trama fueron popularizados por Alfred Hichcock, no es una cosa que se me acaba de ocurrir a mí, no señor.
Eso sí, hay una diferencia entre los McGuffin y otros objetos importantes (por cierto, leyendo this article fue que se me ocurrió el post), un McGuffin es un objeto que no hace nada realmente, como el Unobtanium, sólo sirve para ser necesitado y su habilidad principal es ser importante aunque nunca lo veamos hacer nada. Otros objetos sí poseen caraterísticas o poderes que vemos en funcionamiento durante la película (como el Anillo Único). En pocas palabras, si un maletín lleno de dinero nunca es gastado, es un McGuffin; si esa plata es puesta en uso, es un objeto al que llamaré de "Tipo II".
Hay un tercer tipo de objeto que debe ser coleccionado para poder resolver el misterio, pedir un deseo, o acabar con un enemigo como Voldemort. En el caso de los Pokemon, por el sólo gusto de "atraparlos a todos", supongo yo que para luego presumir en las reuniones.

Veamos algunos de los más conocidos...

Tipo I [McGuffins]
Unobtanium - Avatar.

El carro - Dude, where's my car?
el pergamino de Dragón - Kung Fu Panda.
La Piedra Folosofal - Harry Potter y ... bueh... la piedra filosofal.
El reloj heredad
o - Pulp Fiction.
El Alamaque Deportivo - Volver al Futuro.
La información rusa - Bun after reading.



Tipo II [Objetos activos]

El Anillo - Señor de los Anillos.
Horcruxes - Harry Potter (en especial el diario en la segunda película).
La máscara - La Máscara (valga la redundante redundancia).
Los zapatos rojos de Dorothy - El Mago de Oz.
Cualquier artefacto en una película de Indiana Jones.
El cubo Allspark - Transformers.
El tubo con líquido negro - Distrito 9.



Tipo III [Colecionables]
Esferas del Dragón - Dragon Ball Z.
Fragmentos de la Perla de Shikón - Inuyasha.
Cartas Clow - Sakura Card Captors (creo que en el mundo del manga y animé este es un favorito).
Los medallones de oro de Cortez - Piratas del Caribe.



Pues sí, deben haber muchísimos más, pero en genral, creo que ya tienen -si es que antes no la tenían- una idea de qué es un McGuffin y cómo se puede crear una historia interesante con la fórmula básica de: "A" necesita ______ y "B" hará lo imposible para "protegerlo/detruirlo/recuperarlo/robarlo" antes de que caiga en manos de "A". Ejemplos de la vida real serían una cartera de diseñador (Tipo I), el control remoto de la tele (Tipo II), o las barajitas de Panini (Tipo III).